
*“El festival muestra la versatilidad del metal actualmente, el eclecticismo del género ha llegado al punto de tener cinco escenarios distintos, propuestas diametralmente opuestas y cada una tiene audiencia”: Carlos Blackbujo
Ciudad de México; 24 de julio de 2016. La espera había terminado, desde el anuncio en febrero del festival metalero Hell and Heaven, que se ha caracterizado por ofrecer grupos icónicos del rock pesado en territorio nacional. El cartel de la edición 2016 había crecido y diversificado su oferta, encabezado por Rammstein, Twisted Sister -en su última presentación en México-, Five Finger Death Punch (5FDP) y Ghost, el line-up inferno-celestial añadió diversos géneros metaleros; bandas de industrial, black, death, folk, thrash, alternativas, deathcore y power metal originarias de diversas partes del mundo, América Latina y México, fueron incluídas para beneplácito de públicos de distintas generaciones y adeptos a distintos estilos con una raíz común: el metal.
12:00 horas
El autódromo Hermanos Rodríguez está rodeado de jóvenes y adultos que buscan la entrada asignada, la taquilla, o alguien que les venda un boleto a precio decente. Ataviados con prendas oscuras, máscaras, colgantes y diversos accesorios, adolescentes y metaleros echan un vistazo a los puestos montados cerca de la puerta 6 y compran playeras, tazas, llaveros, gorras y pulseras entre otros productos. Los atuendos de la concurrencia permiten darnos una idea de sus preferencias musicales; glam rockers con paliacates púrpura y rosados identificados con el símbolo de Twisted Sister, chicas con ropa industrial y máscaras anti-gas, metaleros de la vieja escuela con sus jeans, playeras y parches, blackmetaleros maquillados, cabelleras largas, cabelleras cortas y de colores: naranja, púrpura o verde; también hay algunos niños, el festival había anunciado su entrada gratuita hasta los 10 años de edad, así como áreas para discapacitados.
13:00 horas
Miles de personas hacen filas y otras preguntan por su correspondiente acceso, no hay información, señalamientos ni guías y el trayecto de puerta a puerta para preguntar o acceder se antoja kilométrico, los acordes distorsionados y las voces guturales ya resuenan dentro del recinto. Después de la confusa formación que parece interminable se lleva a cabo una revisión en dos fases, con detectores de metal y checando las pertenencias de los asistentes; no se permiten sustancias ilegales, bebidas alcohólicas, cadenas, picos y toda fruta, comida o bebida son confiscadas y tiradas a la basura.
15:30 horas
Después de algunas horas por fin estamos formalmente dentro del autódromo, donde se presentan más de 50 bandas, de las cuales unas 15 ya han tocado, (las nacionales y latinoamericanas). Siguiendo por el camino de entrada y después de la revisión, son los faunos, las gárgolas y otros personajes quienes nos dan la bienvenida a un evento de magnitud comparable a la de festivales metaleros como el Wacken Open Air alemán o el Hellfest francés, que anualmente convocan a alrededor de 90 mil personas. Los jardines y prados dan albergue y sombra a quienes se toman fotos en la villa vikinga y la zona medieval; por las áreas verdes aparecen elfos, ogros y criaturas maquilladas, cientos portan camisetas de Rammstein, las charolas con cerveza y los cigarros se ofrecen a la multitud que se deja llevar por la música hacia uno de los escenarios principales, el Heaven Stage, donde la agrupación de metal industrial californiana Fear Factory abre su presentación con “Demanufacture” para continuar ejecutando temas como “Shock”, “Regenerate” y “Replica” entre otros.
Itinerarios rotos y conciertos catárticos
De los 5 escenarios ofrecidos, los más concurridos fueron tres, los dos principales y más grandes, el Corona Hell Stage donde tendría lugar la actuación de Tanus, Dragonforce, Épica y los headliners 5FDP y Rammstein; el Heaven Stage con los shows programados de Transmetal, Mushroomhead, Amon Amarth, Ghost y Twisted Sister; ambos escenarios unidos por dos grandes “H” y una pantalla central, y coronados por un enorme encapuchado con máscara de gas y ojos luminosos, la mascota del festival; y por otro lado el True Metal Stage, donde tendrían lugar las actuaciones de bandas de la vieja escuela como Bulldozer, Voivod, Sepultura, Suffocation y Behemoth además de los finlandeses de Ensiferum con su metal melódico y folk, y los black metaleros mexicanos del grupo Mordskog donde participa el guitarrista poblano Edmundo Santillán -Murmur-.
Dying Fetus, la banda de brutal death metal originaria de Maryland canceló horas antes del evento por problemas con sus pasaportes, contribuyendo, junto con otros factores, a que muchos de los asistentes realizaran cambios inesperados en los itinerarios que se habían armado con anticipación. En el Alternative Stage se presentó la agrupación argentina A.N.I.M.A.L después de 10 años fuera de circulación, además de Suicide Silence, P.O.D y Suicidal Tendencies que, junto con Dave Lombardo (de Slayer) en la batería, enloqueció a su audiencia.
El New Blood Stage fué un escenario alejado, en la periferia del circuito musical, pero que ofreció como plato fuerte a Origin, banda de death metal proveniente de Kansas con alto nivel técnico, además, en ese escenario también estuvieron Abolishment of Flesh de Amarillo, Texas; así como Anima Tempo de México y bandas como Arcadia Libre y Black Overdrive.
Los grandes shows y las diversas opiniones
Con todavía luz en el cielo y después de atestiguar la catársis colectiva del mosh pit que se organizaba espontáneamente y escuchar la magistral ejecución de Voivod en el True Metal Stage, el Heaven Stage se revistió con las portadas de los discos de Amon Amarth, que, con su baterista montado en un gran casco con gigantescos cuernos saludaron al público en perfecto español y más tarde, el barbado Johan Hegg agradecía: “…muchas fucking gracias”. Los vikingos Suecos prendieron al público con un sonido excelente y nítido para dar paso a Épica, banda holandesa de metal sinfónico que tocó mientras Suffocation dejó apreciar en todo su esplendor a una banda brutal, técnica y contundente, con una música que no necesita de mayor despliegue escénico que la ejecución.
En este tipo de festivales no es posible ver a todos los grupos que se presentan, hay que sacrificar bandas y tomar decisiones en caso de presentarse dos o más favoritas simultáneamente. Para empezar el cierre de la maratónica jornada, Twisted Sister dió su último concierto en nuestro país y Dee, junto con el público cantó literalmente “Huevos con aceite”. El espectáculo visual de Rammstein era sin duda lo más esperado, y sus fans quedaron satisfechos. Lo cierto es que en el evento hubo metal para todos los gustos y generaciones, así que Los Subterráneos les compartimos algunas impresiones:
“Cuando supimos que Dying Fetus canceló, nos sentimos un poco decepcionados pero entonces inició a tocar Sepultura y fué brutal, es impresionante la calidad de esa banda…”. Diana Karina Mantilla, docente FDYCS Buap.
“De Ghost que puedo decir, si ya de por sí los amaba, Papa Emeritus a muchos los aburrió con su discurso, pero a mí me encantó, ¡Viva el orgasmo femenino! Creo que los que silbaban era porque no sabían inglés”. Miguel A Gervacio, estudiante, Buap.
“…Luego vino Rammstein, la mejor manera de describir el show es simplemente decir que fue magnífico, es la tercera vez que los veo y superaron mucho las veces anteriores…”. Adolfo Hernández, estudiante, Buap.
“Me sigue quedando muy en claro que lo mejor del metal sigue estando en escenarios pequeños, cercano a la gente y a las bandas que tienen que ver más con el metal que con la fama y el espectáculo, el llamado True Metal Stage, estaba como para no moverse de ahí. Pero al final, la expectativa que causan bandas con mayor popularidad nos hizo desplazarnos y ver así, de lejitos, a bandas como Fear Factory” comenta Carlos Téllez -Blackbujo- Youtuber poblano, ex-vocalista y melómano especialista en metal.
“Cabe mencionar, que durante la actuación de las bandas del True Metal Stage, las fallas de sonido fueron recurrentes, el audio se saturaba, había feedbacks, la ecualización hacía que se dejaran de escuchar ciertos elementos de las bandas por momentos, con la marcha del set de los grupos, los ‘inges’ de sonido, medio corregían los detalles; creo que al ser un festival de este tamaño, no se pueden permitir los organizadores fallas de esta índole, a mí me da la impresión que no son controladores de consola que sepan de este tipo de música, en fin, quizás me equivoco, pero de repente nos jugaron bromas pesadas con el audio.
“Twisted Sister comenzó con un breve video de su historia y empezó a entregar lo que a mí me pareció el set más dedicado de todo el festival, Dee Snider es demente y estaba totalmente colocado en su modo de entretenedor, mi parte favorita, Burn In Hell, pero todo fue entrega, gran hard rock por parte de la banda y un público que presenció el ocaso de uno de los grupos más populares en la historia de rock. Simplemente espectaculares…”
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